ORÍGENES HISTÓRICOS DE EUROPA

CARLOMAGNO SEGÚN DURERO:

Charlemagne-by-Durer
Fuente: raicesdeeuropa.com

La representación pictórica que vamos a comentar es el retrato de Carlos I el Grande (742-814), más conocido como Carlomagno, (Karl der Grosse en alemán o Charlemagne en francés); nombre que derivaba del de su abuelo, Carlos Martel, que proviene a su vez del germánico y cuyo lexema puede traducirse como ‘hombre libre’.

El mapa lingüístico y étnico europeo se conformó en los periodos migratorios que abarcaron de los siglos V al X. Se trató de un proceso en el que de entre los distintos pueblos bárbaros, los francos fueron los que obtuvieron mayor éxito.

Stítulo

Durante ese proceso, los acontecimientos que revistieron más importancia se extienden entre los años 700 – 900, momento en el cual Carlos Martel, descendiente de la familia de mayordomos de palacio de Austrasia, tras un golpe de estado, se convierte a monarca. El nuevo monarca logró reavivar la idea de reconstruir el «reino merovingio» (dinastía que había reinado y fue desposeída de su poder), tras frenar el empuje islámico por el sur y la presión de los pueblos del este y del norte del continente europeo. Consigue reunificar el norte de la Galia e iniciaría una serie de campañas para someter también el sur al dominio franco, restableciendo además su dominio sobre Borgoña y Aquitania.

Tras su hijo, Pipino el Breve, su nieto Carlomagno continuaría la política expansionista de sus antecesores incursión tras incursión hasta dominar el reino más importante de su época, proclamándose rey de los francos con la defensa y alianza del papado.

Carlomagno, tras haber compartido el trono en un principio con su hermano Carlomán, va a sentar las bases de lo que iba a ser la Europa la Edad Media. En este sentido, sus posesiones comprendían la Galia, Italia (hasta el sur de Roma), Germania y una parte del noreste de Al- Andalus.                                                                                                                                 Con lo que la extensión geográfica del vasto Imperio Carolingio correspondía a la totalidad de lo que hoy son Francia, Suiza, Austria, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, la mayor parte de Alemania, Italia (a excepción de la mitad-sur), Hungría, República Checa, Eslovaquia, Croacia y una relativamente pequeña parte de España, (prácticamente hasta las orillas del río Ebro). Por todo ello, muchos lo han considerado como un predecesor de la Unión Europea, aunque otros enfocan su obra como una tentativa fallida de la construcción de Europa. A pesar de esta última perspectiva, es innegable la herencia europea de Carlomagno, pues, como precisamente ocurre en la actualidad, su gobierno buscó una unificación jurídica con una legislación aplicada para todos los ámbitos del territorio y  habitantes del Imperio.

El retrato de Carlomagno que hemos de analizar ha sido realizado por Alberto Durero (1471-1528). El maestro considerado como el artista más famoso e influyente del Renacimiento alemán, aún tratándose de un retrato, representa en la composición al propio Imperio Carolingio: término historiográfico utilizado para referirse al reino franco que dominó la dinastía de los carolingios, y que supuso un intento de simulación (en los ámbitos políticos, en el religioso y/o cultural) del anterior Imperio Romano de la Antigüedad.

Centrándonos en la pintura, observamos dos escudos en la parte superior: el águila alemana y la flor de lis francesa. El águila es uno de los animales que desde el inicio de la Ciencia Heráldica se considera como una de las figuras principales de los blasones en la representación de reinos, imperios, etc. Fue ave de Zeus, luego de Júpiter o emblema de la Roma imperial y está asociada, desde la más alta Antigüedad, a las vitorias militares. Así, desde la coronación de Carlomagno el 25 de Diciembre del año 800 en Roma por el papa León III, se coloca un águila imperial romana en su palacio.

ies
Fuente: moonmentum.com

En cuanto al escudo de la parte superior izquierda que ilustra la flor de lis, éste supone una representación simbólica del lirio. El lirio representa el poder, la soberanía, el honor y la pureza de la realeza francesa desde la Edad Media. La flor tiene asignada al tallo central el concepto de la fe, y las otras dos hojas representan la sabiduría y la caballería, destinadas a defender la fe, centro indiscutible de las conquistas de Carlomagno.

Bajo los escudos encontramos la figura del emperador con apariencia imponente representado de pie, en cuyo rostro destacan unos ojos grandes y vivaces y una nariz un poco alargada.

La corona que se ciñe al emperador es la llamada “corona de hierro”, así denominada porque en su interior poseía un clavo utilizado en la crucifixión de Cristo. Es una corona de ocho ramas y está  (valga la redundancia) coronada por una cruz.

El emperador viste además una túnica; sujeta en su mano izquierda el denominado ”globo crucífero” que es un símbolo del mundo representando al imperio defendido por el soberano, portador de los valores cristianos de los que se sentía responsable. En su mano derecha la “espada de la consagración o coronación” de los reyes de Francia con empuñadura de oro.

Finalmente, comentar que la acción unificadora de la figura de Carlomagno fue bastante revolucionaria, con nuevas fórmulas culturales, de pensamiento y políticas que supusieron el trasvase del corazón de la civilización desde el Mediterráneo a la Europa del occidente continental.

Era cultural.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s