CIVILIZACIÓN DEL MEDITERRÁNEO ARCAICO (PARTE II)

4. Territorios y valores.

Desde hace milenios, el hombre se fue apropiando progresivamente de los territorios que bordean el mar.

El peso demográfico de la población que se asentaba en los márgenes del Mediterráneo no puede estimarse cuantitativamente de forma objetiva; sin embargo, se pueden conseguir ciertas referencias gracias a que, desde el siglo pasado, los estudios demográficos han conseguido unos resultados para nada despreciables y comprobar progresivamente su sucesiva validez es el único medio para conseguir algún día resultados fiables.

Por su parte, la arqueología permite investigar y conocer: planos urbanos, la extensión de tierras cultivables, los cementerios… aunque no nos da datos concretos, con lo que se convierte en un procedimiento científico algo subjetivo para hallar un cálculo. También las fuentes literarias pueden ofrecer indicaciones estadísticas sobre un grupo de población pero difíciles de  establecer, ya que nos dan las cifras de un contexto citando: la cuantía de barcos en una flota de partida, el número de soldados que integran una batalla e, incluso, el conjunto de colonos que emigran para fundar un enclave, etc. Pero, ¿cuántos hombres cabían exactamente a bordo de un barco?  Tampoco se contabilizan todas las categorías de los grupos de población humana, solo se incluyen en los recuentos a los varones adultos y se dan de lado a otros colectivos de ciudadanos como el de las mujeres, los niños, los extranjeros o los esclavos que son, sin embargo, más importantes desde el punto de vista cuantitativo. Si hablamos de colonias, antes de la fundación de la misma, los expedicionarios al llegar a tierra extranjera lo primero que tenían que hacer era dirigir sus pensamientos hacia los dioses. Una vez realizadas las oraciones, la labor del jefe podía comenzar: primero, tenía que encontrar el emplazamiento adecuado para instalar su mundo, y, junto con sus compañeros, el fundador se orienta y se toman medidas geométricas. Existe una relación entre la elaboración de conceptos teóricos y su puesta en marcha in situ, sobre el terreno que implica un “saber hacer” pero también “saber pensar”. Entre esos migrados se encontraban los primeros ingenieros y urbanistas de la historia, que junto a la sorprendente precisión del fundador, prefiguraban las calles, los grandes ejes de la ciudad, las callejuelas… En definitiva, darían forma al marco general donde después tendría lugar el reparto de los lotes urbanos. Dicha distribución de la tierra mediante el reparto de lotes originaría los momentos básicos de la colonización del Mediterráneo, es decir, el apoderamiento de territorios por parte de hombres extranjeros en los cuales ya existía un mundo nativo bien estructurado.

A lo largo de las orillas mediterráneas surgen templos relacionados con las distintas comunidades ribereñas que muestran la presencia de prácticas culturales intensas. Un santuario es un espacio sagrado y en su interior hay templos, altares, depósitos de estatuas, ofrendas… aunque su función básica es albergar la estatua del dios o la diosa.

Otro elemento de exposición y espectáculo eran los estadios panhelénicos donde los atletas se enfrentaban, y a través de ellos se daban a conocer las polis griegas y se exhibían sus tiranos. Así, una victoria en unos Juegos convertía al vencedor en toda una celebridad para el mundo griego. Los concursos se celebraban cada cuatro años, estaban abiertos solo a los griegos con lo que quedaban excluidos los bárbaros.

Otros valores que presiden la vida en el Mediterráneo del Arcaísmo son las prácticas sociales, que se expresan por medio de comportamientos y fenómenos diferentes. Los modos de la época se dejan entrever en el rol del aristócrata griego donde las relaciones personales se basaban en unas prácticas asentadas en el principio de reciprocidad,  los intercambios.

En la época de entonces, además, aparecen los primeros usos de la escritura alfabética. La Prehistoria, aquel periodo de la historia que abarca desde la aparición del hombre sobre la Tierra hasta el descubrimiento de la escritura, no tiene la misma duración en todos los países, pues, en algunos lugares de Asia ya se conocía la escritura unos 5000 años a. C mientras que en otros no se conocería hasta pocos cientos de años a. C. Escribir fue un acto fundamental para dejar atrás el reforzamiento de la memoria y la transmisión oral, así como fue un acto imprescindible para producir mensajes duraderos que pudieran circular sin verse deformados en el tiempo. El nacimiento de la escritura (si nos limitamos al mundo Mediterráneo) nace en Mesopotamia 15 siglos antes del Arcaísmo y surge por las necesidades administrativas y burocráticas de las primeras organizaciones proto-urbanas.

No obstante, la puesta a punto del alfabeto se debió a los fenicios quienes representaron los sonidos de su lengua en unos símbolos gráficos simples. Esto supone un progreso notable y un esfuerzo de racionalización impresionante ya que, hasta el momento, en Egipto y Mesopotamia los signos escritos eran jeroglifos que representaban palabras completas por lo que el vocabulario se hacía muy amplio, mientras que con el alfabeto fenicio todo se simplifica.

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Fuente: google.es (escritura. relieve egipcio)

No obstante, la difusión de la escritura alfabética fue a razón de los griegos que, tras la desaparición de la civilización micénica, habían perdido el uso de su escritura silábica y van a conocer el alfabeto fenicio pues ambos estaban constantemente en contacto por todo el Mediterráneo oriental. Así, la forma de las letras griegas derivaron de las letras fenicias y su circulación por el Mediterráneo permitió al alfabeto fenicio expandirse y ser adoptado además de por griegos, por los etruscos o los primeros romanos.

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Fuente: google.es. (Alfabeto fenicio)

Las aplicaciones prácticas que se desprendían del uso de la escritura eran tales que transformaron la vida racional del mundo mediterráneo de entonces. Engendró una nueva actividad humana (escribir). Junto a la producción de textos, tuvo lugar otros tipos de cambios en las sociedades. Por ejemplo, la cultura del intercambio no se reduce ya al ámbito aristocrático sino que se generaliza y se intercambian regalos entre los individuos en general, tanto del ámbito familiar como con personas extranjeras; es decir, los griegos, siempre en oposición a los bárbaros, nunca se negaron a realizar intercambios con sus jefes. Esta práctica suponía una reciprocidad pero aquel que da no espera el retorno inmediato del regalo, sabe que en su momento recibirá el presente porque actúa dentro del marco de un código de conducta.

El matrimonio se conseguía también mediante prácticas sociales: el pretendiente debe ofrecer unos presentes, luego el padre de la joven pretendida  aceptará libremente otorgar su hija al mismo.

Cabría comentar que las sociedades mediterráneas amaban los metales, sinónimo de armas y utensilios. El metal es el motivo por el que los eubeos van a Chipre, por el que los fenicios se dirigen a Cerdeña o a Andalucía y el metal sigue siendo el motivo por el que los griegos y fenicios se interesan por Etruria. El Arcaísmo también vio la aparición de la moneda a comienzos del siglo VI a. C, a partir del momento en que el Estado quiso retribuir y hacer pagar impuestos.

5. Los desplazamientos.

Los desplazamientos, esos fenómenos migratorios que tenían sus propios ritmos naturales y se asemejaban a las migraciones de las cigüeñas o los atunes, se trataban de aventuras individuales y colectivas como consecuencia de una determinada situación política, económica y social. Todo esto pone al hombre frente a nuevas situaciones, conllevó a pensar en cómo transportar su vino, cómo hacer nuevos negocios o simplemente cómo sobrevivir. Así empiezan a fomentar los intercambios comerciales y las redistribuciones de las personas en el espacio configurándose innumerables corrientes o rutas con innumerables puntos de escala.

El comercio arcaico era una simple actividad entre artesanos o de aristócratas, y el nuevo comercio integraba los valores del Arcaísmo, esto es que conocerá la hospitalidad y el regalo. El emporion eran los centros comerciales, se caracterizan por tener una población mezclada y se trataba de un lugar de paso pero también de una residencia fija para algunos… con sus barrios,  sus santuarios, etcétera.

oPara desplazarse construían navíos en los cuales tienen que distribuir los cargamentos. Para este cometido, básicamente, se utilizan las ánforas (de extremada variedad y tipología). Las ánforas eran los embalajes destinados a transportar el vino, el aceite o los cereales. Constituyen en sí mismas un documento arqueológico e histórico.

Comentar que se ha convertido en costumbre hablar de “colonización” griega o de “expansión” fenicia  insistiéndose siempre más en la llegada al territorio objeto de conquista que en la partida desde la ciudad de origen.

Por último decir que el Arcaísmo finaliza su etapa con multitud luchas por la posesión de las diferentes regiones. Los hechos que marcan el final del Arcaísmo son el momento en que los griegos vencen a los cartagineses (año 480 a. C) o con el comienzo de las Guerras Médicas (año 499 a. C) que enfrentan a griegos y persas. Pero además se produjeron otros muchos conflictos: fenicios de Tiro frente fenicios de la costa de Asiria; etruscos y cartagineses contra los griegos foceos; cartagineses contra los griegos de Sicilia, o griegos frente a etruscos.

Valoración personal:

Michel Gras, en su libro  “El mediterráneo arcaico” describe al Mediterráneo como un mar diverso que no estaba unificado ni controlado por ningún poder o entidad única, con lo que las poblaciones que estuvieron en contacto con él eran múltiples y dispares así como las rutas establecidas para navegarlo. Ésta sería la clave para entender la importancia del Mediterráneo del Arcaísmo, ser el principal elemento catalizador de interacción entre las diferentes culturas, ideas y personas que circulaban de un lado para otro.

A pesar de las guerras, el Mediterráneo arcaico fue sobre todo un lugar donde se mezclaron etnias y donde hubo movimientos de personas individuales o de grupos. Fue una época de dinámicas intelectuales, económicas, técnicas… favorecidas por los encuentros y la competencia.

Lo más característico fue su papel como unificador destacando, en ese ejercicio, la relevancia de los mitos como ensamblador de ideas entre las distintas mentalidades que, transmitidos de boca en boca, crean una unidad mediterránea.

La formación de una civilización y cultura mediterránea “global” se constituye a través del viaje, de la comprensión y asimilación de pensamientos llegados de otros lugares, de la absorción e incorporación de aquellas ideas y materiales considerados útiles de una población a otra, etc.

En mi opinión, eso es lo provechoso de los seres humanos. Al  salir de nuestra zona de confort y encontrarnos en contextos diferentes, puede observarse lo distinto del “otro” e identificar lo propio de uno mismo/a. Más allá de la curiosidad que nos caracteriza, sorprendernos cuando descubrimos estas diferencias o de que en realidad no somos tan distintos, y considerar que podemos reconocer/comprender un tipo de cultura, un núcleo humano localizado, su pensamiento, sus hábitos, tipos de entendimientos, etc totalmente nuevos para nosotros es bastante interesante e integrador.

Era cultural.

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